Tipo lugar: Paseos y rutas

Pamplona-Iruña te invita a vivirla de una forma única, recorriendo múltiples paseos y rutas llenas de historia, naturaleza y encanto. Haz de cada ruta una experiencia y descubre una ciudad que sorprende a cada paso.

  • Ruta Hemingway

    Ruta Hemingway

    Ruta Hemingway

    Corría el año 1923, cuando Ernest Miller Hemingway llegó a Pamplona por primera vez. Con tan sólo 24 años, el entonces reportero del diario Toronto Star, en busca de material para sus reportajes, quedó fascinado por la ciudad y sus renombradas fiestas de San Fermín. Así comenzó el idilio entre la capital navarra y el futuro nobel de literatura, que fue forjando amistades profundas con los lugareños y volvió un total de nueve veces – la última en 1959 –, acompañado de escritores y artistas. 

    La relación entre Hemingway y Pamplona es un testimonio del poder de la literatura para transformar lugares reales en escenarios míticos. El conjunto de hoteles, bares, monumentos, lugares y rincones que solía frecuentar y donde dejó huella, forma una emblemática ruta histórica y literaria.

    Destaca el viaje de 1925, durante el cual un grupo de amigos fotografió minuciosamente los elementos icónicos de las fiestas: gigantes, cabezudos, zaldikos, corredores, toros, peñas.  Este álbum de memorias visuales, así como los encuentros entrecruzadas y las historias vividas, quedaron plasmados en su primera gran novela de éxito, “The Sun Also Rise”, traducida al castellano como “Fiesta” y publicada en 1926. En ella, un grupo de expatriados norteamericanos viajan a Pamplona para vivir los Sanfermines: durante los festejos participan del “Riau-riau”, los encierros, las corridas, y mantienen algún que otro altercado amoroso entre ellos. El “Pobre de mí” marca el momento en que el grupo se disuelve.

    La obra retrata magistralmente el alma de la ciudad, la autenticidad de su gente y el vigor de sus tradiciones. En apenas dos meses se vendieron 7.000 ejemplares, en dos años se realizaron ocho impresiones, y en 1944 se editó por primera vez en castellano en Argentina. “Fiesta” contribuyó a la popularidad de Hemingway como escritor y periodista, y consagró los Sanfermines y Pamplona a la fama universal, convirtiendo a esta última en un destino internacional para los aficionados a la literatura, el arte y las costumbres locales. La ciudad honró la memoria del escritor post mortem con un monumento en las inmediaciones de la Plaza de Toros, inaugurado en 1968.

    Las claves de la ruta

    Tras los pasos de Hemingway

    Fue el primer lugar que conoció al llegar a Pamplona, el 6 de julio de 1923. En la novela destaca sus portales sombreados, sus banderas y su ambiente festivo.

    • Gran Hotel La Perla

    Aquí tenían reservada una habitación Ernest y su esposa Hadley al llegar a la ciudad en 1923. Al enterarse del elevado precio de la estancia, la propia dueña, doña Ignacia Erro, les buscó un alojamiento más asequible, la pensión en el número 5 de la calle Eslava. El escritor pasará sin embargo muchas horas en el hotel La Perla, disfrutando de su ambiente taurino. En 1953, Hemingway pudo darse por fin el gusto de alojarse en él, en compañía de Mary, su cuarta y última esposa.

    • Café bar Torino

    Medio bar, medio cervecería; pequeño, pero se podía comer algo y bailar en una habitación trasera”: así describe este bar, en el mismo rincón de La Perla, cuya terraza solía frecuentar durante sus estancias. El local cerró sus puertas en 1971, dando paso en 1973 a su sucesor, el Windsor Pub, que ocupó el este espacio hasta 2025 cuando recuperó su nombre pasando a ser Torino Berria. El hecho de que tuviese nombre de una ciudad italiana motivó que el escritor bautizase a este bar en su novela con el nombre de otra ciudad italiana: Bar Milano.

    Hemingway

    • Café Iruña

    Para el escritor fue el palco desde el cual contemplar las fiestas, ante donde desfilaban los gigantes y las peñas de mozos, y desde donde mejor se veían los fuegos de artificio, sin otra música ambiental que la del txistu y del tamboril.

    En este rincón atemporal, con sus mesas de mármol, columnas profusamente decoradas, grandes espejos, escudos policromados, y su barra imponente, el escritor ambientó buena parte de las escenas y de los diálogos de su novela, citándolo indirectamente decenas de veces bajo el nombre genérico de “el café” o “el café de la plaza”.

    • Bar Txoko

    Ubicado en la esquina de la Plaza del Castillo en donde desemboca la calle Espoz y Mina, Hemingway le conoció con el nombre oficial de “Bar Choco” en la década de 1950. “Nuestra vida pública se desarrollaba en el bar Choko bajo las arcadas, junto al hotel que años atrás poseía Juanito Quintana”. Era habitual verle en su terraza, sobre todo después de alcanzar gran popularidad tras la concesión, en 1954, del Premio Nobel de Literatura.

    • Hotel Quintana

    El escritor hizo famoso a este hotel y su dueño, Juanito Quintana, bautizándoles en el texto como “Hotel Montoya y señor Montoya”. Se alojó aquí por primera vez en 1924.

    • El Encierro

    Esto es el encierro. A los aficionados se les permite luchar con el toro, pero sin armas; es una oportunidad que Pamplona les brinda durante las fiestas de San Fermín”. 

    En su obra tiene alusiones a los Corralillos del Gas y a la Cuesta y corrales de Santo Domingo.

    • Casa Marceliano

    Era la clásica tasca de la Pamplona de antaño. Mobiliario de madera, poca luz, vino de la tierra, sardinas viejas. Cerró sus puertas en 1993. “En Casa Marceliano la madera de las mesas y de la escalera aparecía tan pulida como la cubierta de teca de un yate, si bien honorablemente manchada de vino. El vino era tan bueno como cuando uno tiene 21 años, y la comida excelente según la costumbre”, explica Hemingway en el libro “El Verano Peligroso” (1960), mientras describe a los asiduos del bar.

    En diferentes ocasiones los protagonistas de la novela, en sus paseos por Pamplona, recorren la calle del Mercado, en aquellos tiempos conocida como calle Santo Domingo.

    Narra Jake Barnes, protagonista de “Fiesta”: “Me acerqué hasta el Ayuntamiento y encontré allí al viejo caballero que todos los años me vende el abono para los toros. Era el archivero municipal. Su despacho tenía una recia puerta de madera y otra forrada de grueso paño verde. Al salir lo dejé sentado entre los archivos que cubrían de arriba abajo las paredes y cerré ambas puertas”.

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    Siguiendo su paseo por Pamplona, Jake Barnes llega a la Catedral: “Al final de la calle vi la catedral, y me encaminé hacia ella. La primera vez que la había visto pensé que tenía una fea fachada, pero ahora me gustó. […] Entré. Estaba obscuro y los pilares subían altísimo y había gente que rezaba y un fuerte olor a incienso. Las vidrieras eran maravillosamente grandes

    La menciona en “Fiesta”, “Muerte en la Tarde” y “El Verano Peligroso”, describiéndola como “alta, blanca, con aspecto de cemento al sol”. La actual plaza de toros de Pamplona, de diseño renacentista, se inauguró el 7 de julio de 1922.

    En 1966 el Ayuntamiento le otorgó el pañuelo de honor y, el 6 de julio de 1968, se inauguró esta imponente escultura en memoria del escritor.

    Hemingway destaca su traslado de la plaza del Castillo a la avenida de Carlos III, en el año en 1931.

    “Pamplona es una elegante ciudad situada en una meseta entre las montañas de Navarra. La mejor tierra que jamás haya visto” Ernest Hemingway, 1924

    Paseos y rutas

    Recorre los múltiples paseos y rutas que te ofrece la ciudad

      

    Contacto

    • Teléfono: +34 948 420 700 (Oficina de turismo)
    • E-mail: oficinaturismo@pamplona.es
    • Web: www.visitpamplonairuña.com

    Espacios imprescindibles

    La Plaza del Castillo

    Café Iruña

    Hotel La Perla

    Plaza de toros

    Monumento a Hemingway

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    No hay mejor manera de vivir la ciudad que disfrutando durante todo el año de las numerosas actividades y experiencias

    Preguntas frecuentes



    ¿ Por qué son tan famosos los Sanfermines?

    Gracias sin duda al gran éxito que tuvieron las adaptaciones de las novelas de Ernest Hemingway en Hollywood, que ejercieron de imán para atraer a la ciudad a decenas de actores, actrices, productores, guionistas, directores y directoras. A partir de los años 1950 y durante décadas visitar Pamplona se consideró casi indispensable en los ambientes cinematográficos americanos.



    ¿ Quién era Ernest Hemingway?

    El de Ernest Hemingway (Oak Park, Illinois, EEUU, 1899 – Ketchum, Idaho, EEUU, 1961) se puede decir que es un caso único en la historia de la literatura. El del escritor que muerto hace ya casi sesenta años se ha convertido en una industria cultural y también turística, o viceversa.  Todos los años se realiza algún audiovisual bien sobre alguna de sus obras o bien sobre su propia vida. Series de televisión, películas de ficción, biopics, documentales, etc, lo convierten en un autor mediático y popular, quizás el mayor de todos los tiempos. De hecho, estamos ante un icono cultural. Ante un Premio Nobel y un Premio Pulitzer. Ante el escritor que protagonizó el punto de inflexión de la literatura anglosajona. 

    Ernest Miller Hemingway nació el 21 de julio de 1899, en Oak Park, Illinois, un barrio de Chicago. Fue el cuarto de cinco hijos. Su padre, Clarence Edmonds Hemingway, que acabó suicidándose, era médico; su madre, Grace Hall Hemingway, era músico. Ambos eran protestantes congregacionalistas. La familia tenía una casa de verano en Wallon Lake, cerca de Petoskey, Michigan. Allí su padre le enseñó, siendo un niño de cuatro años, a cazar, pescar y acampar en los bosques y los lagos del norte del estado. Sus primeras experiencias en la naturaleza inculcaron la pasión por la aventura al aire libre y la vida en zonas remotas o aisladas. Dos pasiones que mantuvo hasta el final de sus días.

    Desde 1913 hasta 1917, Hemingway asistió a la escuela secundaria, a la Oak Park and River Forest High School, donde participó en varios deportes tales como boxeo, atletismo, waterpolo y fútbol americano. La afición al boxeo y a la natación las mantuvo casi de por vida. En la escuela destacó en lengua inglesa y en literatura. En 1918, durante la Primera Guerra Mundial, se ofrece voluntario como conductor de ambulancias de la Cruz Roja en Italia. El 7 de julio fue gravemente herido por fuego de mortero. Vuelve a Estados Unidos en enero de 1919. Sin buscarlo, nunca cursó estudios universitarios, le ofrecen trabajo en el ‘Toronto Star Weekly’. A finales de 1921 acepta ser corresponsal extranjero del periódico y, con su primera esposa Hadley Richardson, viaja al desbordante París de los años 1920, el lugar en el que surgieron las vanguardias culturales entre las que convivió Hemingway. Y Europa se convierte en una inagotable fuente de inspiración para el joven periodista aspirante a escritor. 

    Con la publicación de ‘The Sun Also Rises/Fiesta’ el 22 de octubre de 1926, el nombre de Ernest Hemingway se instala definitivamente entre los grandes escritores estadounidenses. En 1929 publicó ‘Adiós a las armas’, su novela sobre la Primera Guerra Mundial; en 1937 ‘Tener y no tener’; y en 1940 ‘Por quién doblan las campanas’, la novela sobre la Guerra Civil. En 1950 llega ‘Al otro lado del río y entre los árboles’, la novela sobre la Segunda Guerra Mundial y en 1952 ‘El viejo y el mar’, obra por la que obtuvo el Premio Pulitzer. En 1954 recibió el Premio Nobel de literatura. Tras su muerte se publicaron ‘Islands in the Stream’, ‘El jardín del Edén’ y ‘Al romper el alba’. Además, Hemingway está considerado como uno de los mejores escritores de cuentos y relatos de todos los tiempos y como uno de los mejores periodistas corresponsales de guerra del siglo XX.

    La industria cinematográfica estadounidense se fijó muy pronto en las obras de Hemingway y la mayoría de ellas, protagonizadas por las grandes estrellas de Hollywood, se convirtieron en grandes éxitos internacionales. 

    Como dice Sandra Spanier, profesora de la Universidad del Estado de Pennsylvania y editora del proyecto ‘Hemingway Letters’, Hemingway “es más que un escritor, es un icono cultural”.



    ¿ Quienes visitaron Pamplona siguiendo a Hemingway?

    • Archibald MacLeish (EE.UU 1892-1982): Pamplona, 1924. Poeta y escritor. Jefe de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos en 1939. Ganó el OSCAR mejor documental en 1966 y tres PREMIOS PULITZER de Poseía en 1933, 1953 y 1959.
    • Bill Bird (EE.UU. 1889-1963): Pamplona, 1924. Periodista e impresor, coincide con Hemingway en París y forma parte del grupo que viaja en 1924 a Pamplona.
    • Donal Odgen Stewart (EE.UU. 1894-1980): Pamplona, julio de 1924 y 1925. Uno de los grandes guionistas de Hollywood. OSCAR en 1940 al mejor guion adaptado.
    • Dorothy Parker (EE.UU 1893 – 1967): Pamplona, 1926. Primera periodista y escritora que escribió abiertamente sobre los derechos de la mujer. Sospechosa de pertenecer al Partido Comunista, fue activa defensora de la causa republicana y defensora de los derechos civiles. 
    • Gertrude Stein (EE.UU. 1874 – 1946) y Alice B. Toklas (EE.UU. 1877 – 1967): Pamplona, 1915. La escritora Gertrude Stein está considerada como la pionera de la literatura modernista. Ella les recomendó en el año 1923 a Hemingway y a su esposa Hadley Richardson visitar Pamplona en San Fermín para vivir la luna de miel que nunca habían tenido.
    • Elizabeth Hadley Richardson (EEUU, 1891–1979): Pamplona, 1923, 1924, 1925 y 1926. Primera esposa de Ernest Hemingway. Pianista y gran jugadora de tenis. Hemingway dedicó su primera novela, ‘The Sun Also Rises / Fiesta’, a ella y su hijo John Nicanor. 
    • Henry Sturgis Crosby (EE.UU, 1898-1929): Pamplona, 1927. Poeta y editor estadounidense. Fue el primero en publicar obras de una serie de autores que más tarde se harían famosos.
    • John Rodrigo Dos Passos (EE.UU, 1896–1970): Pamplona, 1924. Novelista y periodista. Considerado como uno de los miembros esenciales de la Generación Perdida norteamericana. Formó parte de la expedición de amigos que iniciaron una caminata a través de los Pirineos desde Burguete hacia Andorra junto a George O’Neil (poeta, dramaturgo, novelista y guionista estadounidense) y Eric Edward Dorman-Smith (militar).
    • Freda Joséphine McDonald (EEUU, 1906-1975): Pamplona, 1930. Conocida como Josephine Baker, actuó en el Teatro Olimpia de Pamplona y su espectáculo fue calificado como pornográfico. Uno de los iconos musicales y políticos del siglo XX. Apostó contra el racismo, fue activista del Movimiento por los Derechos Civiles en EE.UU. Condecorada con la Medalla de la Resistencia y la Legión de Honor por su colaboración con la resistencia francesa.
    • Lauren Bacall (EE.UU. 1924-1992): Pamplona, 1959.  Actriz. Valerie Danby-Smithn relata que en las fiestas de San Fermín del año 1959 llegó a Pamplona Lauren Bacall. “Apareció entonces Lauren Bacall y Ernest rápidamente dejó morir su encono…”
    • Leopold Seyffert (EE.UU, 1897-1956): Pamplona, 1931. Está considerado como uno de los mejores retratistas del siglo XX. En el año 1931, tras obtener el primer premio de la Academia Nacional de Diseño estadounidense, viaja con su familia a Hendaia, donde coincide con Ernest Hemingway, a quien acompaña a Pamplona..
    • Mary Welsh Hemingway (EE.UU 1908 – 1986): Pamplona, 1968. Escritora y periodista. En 1946 contrae matrimonio con Ernest Hemingway en Cuba. Acompaña a Hemingway y así conocerá los lugares y las gentes que Hemingway había conocido y admirado en sus años de juventud. En 1968 asistió a la inauguración del busto en homenaje de Hemingway.
    • Gerald (EE.UU. 1888-1964) y Sara Murphy (EE.UU. 1883-1975): Pamplona, 1926. Ricos expatriados estadounidenses. Crearon un importante círculo social con los artistas y escritores de la ‘Generación Perdida’. Su casa de Antibes era el refugio para muchos de ellos. Su viaje Pamplona-Antibes fue uno de los más recorridos por los artistas de la época. Hemingway se basó en ellos para dar forma a los protagonistas de ‘El Jardín del Edén’.
    • Orson Welles (EE.UU. 1915-1985): Pamplona, 1954 y 1961 grabando la película ‘Don Quijote’. Volvió en 1964, 1965 y en 1966. En diciembre de 1964 grabó en Lekunberri varias escenas para ‘Campanadas a Medianoche’. Welles y Hemingway mantuvieron durante toda su vida una intensa relación de ‘admiración-odio’. Ganó dos OSCAR, uno en 1941 y otro en 1971.
    • Pauline Marie Pfeiffer (EEUU, 1895-1951): Pamplona, 1926 – 1931. Reconocida periodista estadounidense. Segunda esposa de Ernest Hemingway y madre de sus hijos Patrick y Gregory. Pauline y Ernest estuvieron junto a un grupo de amigos en los Sanfermines de 1926 y durante un par de años visitaron lugares como San Sebastián y viajaron por diferentes puntos del Camino de Santiago. 
    • Peter Viertel (Alemania, 1920-2007) & Deborah Kerr (Escocia, 1960-2007): Pamplona 1953, 1956, 1961, 1962, 1963 y 1965. Guionista de ‘El Viejo y el Mar’, fue íntimo amigo de Hemingway. Viertel, volvió a Pamplona en 1956, esta vez como guionista de la película ‘The Sun Also Rises/Fiesta’. Fue uno de los grandes guionistas que tuvo Hollywood. La actriz británica conoció Pamplona en 1961.
    • Robert Menzies McAlmon (EEUU, 1895 – 1956): Pamplona, 1924. Escritor, poeta y editor estadounidense. McAlmon fue el editor del primer libro de Ernest Hemingway, ‘Three Stories & Ten Poems’, y la persona que incluyó a Hemingway en los círculos culturales del París de los años 1920. 
    • Nancy Woodbridge Beach (EEUU, 1887-1962): Pamplona, 1916. Más conocida como Sylvia Beach, fue la dueña de la famosa librería parisina ‘Shakespeare & Company’. Mantuvo abierta la librería entre los años 1919 y 1941, convirtiéndose en el centro de la cultura anglo-americana en París y en Europa. Sylvia Beach residió en la península entre los años 1914 y 1916.
    • Valerie Danby-Smith (Irlanda, 1940): Pamplona, 1959. Periodista y escritora irlandesa. Conoce a Hemingway en mayo de 1959, y el escritor le contrata como secretaria. Años más tarde, en 1967, se casó con Gregory Hemingway, hijo del escritor. Es autora del libro ‘Correr con los toros, mi vida con los Hemingway’.
    • Waldo Peirce (EE.UU, 1884–1970): Pamplona, 1927 y 1928. Fue un pintor prominente y al mismo tiempo un personaje muy conocido. Se le llegó a llamar “el Renoir americano”. Es el creador del hasta ahora inédito en Europa cuaderno de viaje ‘Don Ernesto en Pamplona’.



    ¿ Hay más referencias a Pamplona en la obra?

    La iglesia de San Lorenzo, el antiguo Grand Hotel de la plaza San Francisco, el adosado de la calle San Fermin, el hotel Yoldi, el monumento Ignacio de Loyola, el Paseo Sarasate y restaurante Las Pocholas, las murallas, la bota las tres ZZZ, el hotel Tres Reyes y el Fuerte San Cristóbal en monte Ezkaba… son otros espacios de la ciudad que Hemingway convirtió en míticos

  • Ruta de parques y jardines

    Ruta de parques y jardines

    Ruta de parques y jardines

    Pamplona es una de las ciudades más verdes de todo el territorio nacional. Sus 60.000 árboles y 300 hectáreas de zonas verdes suponen el 15% de la superficie de la ciudad.

    Integrados en la ciudad y repletos de singulares ejemplares de árboles, sus parques y jardines fusionan patrimonio cultural y paisaje urbano. Las múltiples áreas verdes son espacios emblemáticos, ideales para conectar con la naturaleza, practicar deporte, conocer la historia local o encontrar un remanso de paz. Todo ello contribuye a una mejor calidad de vida para los locales, y supone un especial atractivo para sus visitantes.

    A continuación, descubrimos diferentes opciones para recorrer las principales zonas verdes de la ciudad, pequeñas rutas para hacer a pie que fusionan historia, naturaleza y cultura.

    Las claves de la ruta

    Jardines de la Belle Époque

    El parque de la Media Luna, de mediados del siglo XX, es el enlace natural entre el centro histórico y el Segundo Ensanche. Destacan sus paseos de plataneros y otras especies de gran envergadura, su estanque central enmarcado por una arcada y su café central; y cerca de ahí, el Monumento a Pablo Sarasate, virtuoso violinista y compositor pamplonés.

    Cierra el parque el Fortín de San Bartolomé, una de las últimas construcciones defensivas levantadas en Pamplona, ya en el siglo XVIII, y convertido actualmente en centro de interpretación de las fortificaciones de la ciudad.

    Desde este punto podemos iniciar la ruta de las murallas, cuyo recorrido nos llevará, hasta los jardines de la Taconera. Por otro lado, si decidimos realizar el paseo por la falda de las murallas, podremos apreciar la biodiversidad recorriendo el parque fluvial del río Arga

    Los Jardines de la Taconeralos más antiguos de Pamplona, son un vergel de estilo francés ubicado en pleno centro urbano.

    Se hallan sobre el antiguo baluarte de la Taconera, construido en el siglo XVII como refuerzo de la Ciudadela. Diseñados en 1830, los jardines siguen conservando la estética y el aire romántico propios de la Belle Époque.

    Se encuentra en ellos una amplia variedad de especies como hayas, magnolios, ginkgos biloba, laureles, acebos. Entre los árboles más llamativos, destacan una secuoya gigante, un tejo en forma de espiral, un fresno conocido como “el superviviente”, y una sófora japónica de gran porte, que se encuentra en el coqueto Café Vienés.

    En los fosos de este antiguo baluarte conviven, en estado de semilibertad, patos, cisnes, ciervas, pavos reales, faisanes, ocas y peces. 

    Estos jardines mezclan poéticamente el paisajismo y la escultura: paseando por sus sendas floridas, se puede disfrutar de diferentes esculturas, como el Monumento a Julián Gayarre, situada en el paseo central; el busto que rinde homenaje al compositor burladés Hilarión Eslava; o el Monumento a la Beneficencia, más conocido como la Mari Blanca”, cerca del Café Vienés.

    Ciudadela y Vuelta del Castillo

    El parque de la Vuelta del Castillo circunvala la Ciudadela, una antigua fortificación de los siglos XVI y XVII, que fue transformada en parque público y espacio cultural en 1964, cuando este complejo militar pasó a manos municipales.

    A día de hoy, la Ciudadela es sede del Centro de Cultura Contemporánea, aprovechando pabellones y espacios al aire libre para la celebración de exposiciones, actividades y eventos. Además, en sus jardines podemos ver esculturas de reconocidos autores del siglo XX tales como Oteiza, Basterretxea, Larrea, Aizkorbe, entre otros muchos.

    Ya en el exterior de la fortaleza, en los antiguos glacis, es decir, el terreno en desnivel que rodea los fosos, se sitúa el parque de la Vuelta del Castillo. En esta extensa zona verde, al igual que en los fosos, podemos encontrar multitud de personas paseando, haciendo deporte, relajándose o disfrutando del entorno. El paseo permite disfrutar de la construcción militar renacentista en todo su esplendor combinada con numerosas especies arbóreas, diferentes aves de pequeño porte, así como murciélagos que habitan las pequeñas cajas-nido del parque.


    Yamaguchi y espacios verdes zona sur

    Diseñado en 1997 por dos paisajistas japoneses, el parque Yamaguchi simboliza el hermanamiento entre Pamplona y la ciudad japonesa que le da nombre, donde residió el navarro San Francisco Javier, co-patrón de la comunidad foral junto a San Fermín.

    Este típico jardín japonés es un homenaje a las cuatro estaciones, y cuenta con 400 árboles y más de 600 plantas, varias de ellas de origen nipón.

    En este parque se alza el Planetario de Pamplona, y junto a él, el Jardín de la Galaxia, réplica vegetal a escala de la Vía Láctea y único jardín de estas características en Europa. Sus más de 500 arbustos simbolizan sus millones de estrellas y otros elementos del cosmos. 

    Siguiendo el Camino de Santiago, que dirige nuestros pasos hacia el sur de la ciudad, continuamos el paseo hacia los campus universitarios de Pamplona. La expansión meridional de la ciudad  ha sabido combinar zonas urbanas con amplios parques y jardines a orillas de los ríos Elorz y Sadar, uniéndose al extenso parque fluvial que rodea la capital y acogiendo dos campus universitarios.

    El Campus de la Universidad de Navarra UNAV fue construido en 1952, siguiendo la estela de los campus anglosajones. En sus zonas de jardín se localizan más de 4.000 árboles y arbustos de variadas especies como los magnolios, secuoyas, arces, ginkgo biloba, cedros y chopos lombardos, entre otros. Entre los edificios del campus destaca el Edificio Central, el más antiguo de todos ellos y sede del rectorado. El último edificio en construirse ha sido elMuseo de la Universidad de Navarra, diseñado por Rafael Moneo y que acoge obras de artistas contemporáneos como Oteiza, Kandinsky, Picasso, Tapiès o Rothko.

    Continuando hacia el este, encontramos el Campus de la Universidad Pública de Navarra UPNA, construido por el arquitecto navarro Francisco Javier Sáenz de Oiza. Este campus destaca por su funcionalidad y sus zonas verdes. Llama la atención el edificio de la Biblioteca, de estética vanguardista, cubierta con una grandiosa bóveda de 20 metros de diámetro. Encontramos más de 89 especies distintas de árboles de los cinco continentes, como acacias, magnolios, palmeras y cedros del Atlas.

    Parque fluvial del Arga

    El Parque Fluvial del Arga recorre las riberas del río que atraviesa Pamplona, a lo largo de unos 17,3 kilómetros, además de 45 kilómetros por el resto de la comarca. Este espacio es ideal para realizar actividades al aire libre como caminar, leer, disfrutar del paisaje, observar aves e incluso para realizar deportes como remo o bicicleta.

    El parque discurre por la orilla del río y atraviesa los puentes históricos más importantes de Pamplona-Iruña: Magdalena, San Pedro (el más antiguo de Pamplona), Rochapea y Santa Engracia. El tramo de la Magdalena es la entrada histórica del Camino de Santiago, un imponente puente románico rodeado de huertas.

    El ambiente urbano contrasta con la flora autóctona y el entorno campestre. Durante el camino se pueden identificar fresnos, sauces, alisios, tilos o endrinos, que conforman un entorno ideal a pocos metros del Casco Antiguo. En la ribera del río también habitan especies de mamíferos, como la ardilla, la nutria o el castor.

    Este paseo es una buena forma de observar la ciudad desde el exterior de sus murallas. Sus merenderos son un sitio perfecto para disfrutar de un buen día de campo sin alejarse del núcleo urbano.

    El parque ofrece un buen abanico de actividades: piragüismo, kayak, pista Pump Track y visitas guiadas en centros como el Molino de San Andrés o el Batán de Villava.

    Pamplona es sobre todo una ciudad verde y acogedora que invita al paseo.
    El verde es parte de nuestro ADN

    Paseos y rutas

    Recorre los múltiples paseos y rutas que te ofrece la ciudad

      

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    • Web: www.visitpamplonairuña.com

    Imprescindibles

    • Espacios imprescindibles:

    El parque de la Media Luna

    Jardines de la Taconera

    Ciudadela y Vuelta del Castillo

    El parque de Yamaguchi

    El parque fluvial del Arga

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    No hay mejor manera de vivir la ciudad que disfrutando durante todo el año de las numerosas actividades y experiencias

    Preguntas frecuentes



    ¿ Existen actividades de educación ambiental en Pamplona?

    Existen varios espacios en la Cuenca de Pamplona de educación ambiental. Se encuentran principalmente a la vera del Río Arga.



    ¿Qué animales se pueden observar en la ribera de los ríos?

    En Pamplona se pueden observar pequeños mamíferos:

    • La ardilla: No es difícil de ver. Es un pequeño roedor que se mueve con gran agilidad en los árboles usando como contrapeso su larga y peluda cola.
    • La nutria: Al nadar saca solo la cabeza manteniendo el cuerpo hundido. Este pequeño animal es capaz de recorrer en una sola noche hasta diez kilómetros para alimentarse.
    • El castor: Es un ingeniero fluvial y rejuvenecedor de los bosques de las riberas. Si al atardecer te quedas en silencio en un puente quizás lo puedas ver. Bucea muy bien y puede permanecer en el agua hasta 15 minutos.



    ¿Y cuales son las aves más comunes?

    Las aves más comunes en Pamplona son:

    • El “cernícalo vulgar” es el principal enemigo de gorriones y otros pequeños pájaros. Destaca su habilidad para aprovechar las aves enjauladas que quedan a su alcance en balcones y ventanas, siendo devoradas in situ. 
    • En mayo o junio es frecuente escuchar al comienzo de la noche un sonido agudo y constante, repetido cada pocos segundos, en parques y avenidas arboladas. Es el reclamo del “autillo europeo», pequeña rapaz nocturna que, cuando se acerca alguien, se calla y no se mueve. 
    • El vencejo come y duerme sin dejar de volar. Le gusta vivir en las ciudades. En Pamplona está entre mayo y agosto.
    • Al mirlo común le gusta dar saltos sobre la hierba y canta al atardecer, con extraordinarias notas aflautadas.
    • El petirrojo es rechoncho y reconocible por su babero rojo-anaranjado.
    • Reconocerás al verdecillo porque es amarillo limón y los solemos ver en la parte alta de los árboles.
    • El milano real es una de las aves rapaces diurnas más fácil de diferenciar por su color anaranjado. Tiene una envergadura de 170 centímetros. Sobrevuela la ciudad como un centinela en busca de otras aves y de roedores.
    • Cormorán: Se la puede ver en vuelos rápidos sobre el río, zambulléndose totalmente en el agua en busca de peces. Permanecen mucho tiempo en las orillas y posaderos con las alas abiertas para secarse.
    • Garza común: De cuerpo esbelto y largo cuello y patas, se queda quieta asemejando una estatua. En el Imperio Romano su grito se asociaba a que iba a ocurrir algún suceso importante.

    Además, puedes observar cajas nidos que son de varios tamaños dependiendo del tipo de ave, en el parque de La Taconera, la Vuelta del Castillo, Yamaguchi y Paseo fluvial hay instaladas cajas nido para atraer la población de aves. Las hay para cernícalos, autillos y pequeños pájaros herrerillos y carboneros



    ¿Qué actividades deportivas se pueden practicar en los parques y jardines?

    Son varias las actividades deportivas que se pueden hacer en los parques y jardines. La actividad principal es el running, aunque el parque fluvial del Arga por su extensión e instalaciones, ofrece muchas más posibilidades:



    ¿Se puede ir en bicicleta por el Parque Fluvial del Arga?

    No se recomienda el uso de la bicicleta por el parque fluvial, principalmente por el tramo de la Magdalena hasta los corralillos del gas debido a la alta afluencia de viandantes. 

  • Ruta Camino de Santiago

    Ruta Camino de Santiago

    Ruta Camino de Santiago

    Ya sea por motivos espirituales, culturales, deportivos o por convivir con personas venidas de todos los rincones del mundo y hacer amigos de los de «para siempre», los 789 kilómetros de historia, cultura y arte del Camino Francés desde Roncesvalles hasta Compostela son una experiencia inolvidable.  

    La historia de la vieja Iruña, su desarrollo y crecimiento urbanístico está ligado a esta ruta jacobea. El Camino de Santiago francés entra en Pamplona desde Burlada, siguiendo la ribera del río Arga. Este tramo inicial, rodeado de huertas y jardines, destaca por su tranquilidad y encanto natural. El acceso al Casco Antiguo se realiza a través del impresionante conjunto amurallado renacentista de Pamplona, que destaca como una de las entradas más majestuosas del recorrido.

    El eslogan «Pamplona, primera del Camino» refleja la importancia de la ciudad como primera ciudad después del paso de los Pirineos y, por ello, lugar de bienvenida a caminantes. Si quieres saberlo todo sobre el Camino en la ciudad, visita ULTREIA, el Centro de Acogida al Peregrino e Interpretación del Camino de Santiago.

    Las claves de la ruta

    Catedral_SantaMaría

    Un recorrido cargado de historia y arquitectura

    La Ruta del Camino de Santiago comienza en el puente de la Magdalena y asciende por la muralla renacentista hasta el puente levadizo del siglo XVIII. A través del Portal de Francia o Zumalacárregui la ruta entra en el casco antiguo. El Camino de Santiago prosigue por la calle del Carmen y se adentra en la plaza de la Navarrería, desde donde se puede admirar una de las dos imponentes torres de la Catedral de Santa María la Real.  

    El Camino continúa su recorrido por la animada calle Mercaderes, hasta llegar a la plaza Consistorial, donde se erige el Ayuntamiento con una magnífica fachada barroca y se observa el balcón del segundo piso, desde el cual se lanza el famoso Chupinazo que da inicio a las fiestas de San Fermín.

    Cerquita de la calle San saturnino se halla la Belena de Portalapea, de los pocos restos de las murallas medievales de la ciudad, un poco más adelante la iglesia de San Saturnino o San Cernin y ya en la calle mayor el palacio del Condestable, así como otros palacios renacentistas.  Llegando al centro de esta calle se encuentra el Centro Ultreia y al final de ésta, la iglesia de San Lorenzo, donde se halla la capilla dedicada a San Fermín, copatrón de Navarra.

    Naturaleza y despedida

    Al abandonar el Casco Antiguo, el Camino de Santiago se adentra en un entorno verde que combina historia y naturaleza. Los jardines de la Taconera, con su diseño romántico y pequeños habitantes como ciervos y pavos reales, ofrecen un respiro antes de continuar hacia la Vuelta del Castillo. Este gran parque rodea la Ciudadela, una fortificación del Renacimiento reconvertida en pulmón verde.

    Finalmente, el Camino cruza el barrio de Iturrama y atraviesa los jardines del Campus de la Universidad de Navarra, un lugar reconocido por su variedad en cuanto a especies botánicas y arte contemporáneo al aire libre. Este tramo, que mezcla paisajes naturales y un ambiente sereno, marca la despedida de Pamplona en dirección a las siguientes etapas del Camino.

    Naturaleza_pamplona_vuelta del castillo_arbol

    En esta ruta no sólo conocerás el Camino, sino también una parte importante de la historia de la ciudad

    Paseos y rutas

    Recorre los múltiples paseos y rutas que te ofrece la ciudad

      

    Contacto

    • Teléfono: +34 948 420 700 (Oficina de turismo)
    • E-mail: oficinaturismo@pamplona.es
    • Web: www.visitpamplonairuña.com

    Imprescindibles

    • Espacios imprescindibles:

    Puente de la Magdalena

    La Catedral, Santa María La Real

    Ayuntamiento y plaza consistorial

    Ultreia, centro de interpretación del Camino

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    No hay mejor manera de vivir la ciudad que disfrutando durante todo el año de las numerosas actividades y experiencias

    Preguntas frecuentes



    ¿ Dónde puedo encontrar información para hacer el Camino?

    Hay numerosa documentación y aplicaciones que informan y orientan sobre cómo preparar el Camino. Hemos preparado esta información que esperamos te sirva de ayuda en esta experiencia tan emocionante. 



    Curiosidades

    Calle del Carmen y la Navarrería: La Navarrería fue una de las primeras zonas habitadas de la ciudad y la calle de Carmen mantiene el trazado medieval que realizaba el Camino al entrar en la ciudad.

    Las iglesias: la catedral, San Saturnino o San Cernin, San Nicolás y San Lorenzo – Capilla de San Fermín tuvieron un papel predominante en los antiguos burgos, tanto en el ámbito religioso como por ser espacios de protección de éstos. En el burgo de la Navarrería se encuentra la catedral de Santa María, mientras que las iglesias de San Saturnino o San Cernin, y la de San Nicolás se erigen en los burgos homónimos. De la iglesia de San Lorenzo queda poco de su origen medieval, pero en su interior se encuentra la hermosa capilla barroca a San Fermín.



    No te pierdas…

    El rincón del Caballo Blanco o Baluarte del Redín: ofrece fabulosas vistas panorámicas del río Arga y sus alrededores, e ideal para descansar. Un pequeño desvío del trazado del Camino que te permitirá descubrir un paisaje maravilloso. Este espacio se utilizaba hasta hace muy poco tiempo como espacio de trabajo de las cordeleras.

  • Ruta de San Fermín

    Ruta de San Fermín

    Ruta de San Fermín

    Las afamadas fiestas de San Fermín se celebran anualmente del 6 al 14 de julio en Pamplona-Iruña. Desde el siglo XII, existen registros de celebraciones religiosas en honor a San Fermín de Amiens, considerado el primer obispo de la ciudad. En el siglo XIV, se incorporaron las primeras ferias y corridas de toros, consolidando una tradición que ha evolucionado hasta convertirse en una festividad repleta de oferta cultural, alegre y participativa, inequívocamente caracterizada por la vestimenta blanca y el distintivo pañuelo rojo.

    Las claves de la ruta

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    San Fermín y su presencia en la ciudad

    Aunque su apogeo se alcanza en esas fechas, la esencia intrínseca de los Sanfermines impregna la ciudad durante todo el año, y su espíritu está presente en cada rincón.

    La iglesia de San Lorenzo , ubicada al final de la calle Mayor, es una parada imprescindible. En su interior, de estilo neoclásico, se halla la capilla de San Fermín, donde se conserva el busto relicario del santo, tallado en madera policromada a finales del siglo XV, que alberga una teca ovalada con reliquias del santo. Desde este templo comienza, cada 7 de julio, la procesión de San Fermín, y es aquí donde tienen lugar todos los actos religiosos oficiales hasta el 14 de julio.

    El recorrido del encierro

    Tras ser trasladados desde los Corrales del Gas, en el acto conocido como el Encierrillo, los toros pasan la noche previa a cada encierro en los corrales de Santo Domingo, punto inicial de la carrera, que tiene una longitud total de 848,6 metros. Antes del comienzo, los corredores se encomiendan al santo con un canto frente a su hornacina, empotrada en la pared en la empinada cuesta.  El recorrido continúa hacia la plaza Consistorial, donde se yergue majestuoso el edificio del Ayuntamiento, escenario icónico del Chupinazo, el acto que, cada 6 de julio a las 12h, da inicio oficial a las fiestas, reuniendo a miles de personas.

    Al llegar a la calle Mercaderes, los corredores enfrentan la famosa curva que conecta con la calle Estafeta, donde la emoción se mezcla con el peligro debido a su giro de 90ª. Finalmente, la carrera culmina en la Plaza de Toros.

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    Monumentos y lugares emblemáticos

    Hay más lugares donde respirar la esencia de los sanfermines durante todo el año. A lo largo del recorrido del Encierro, se hallan los lugares más representativos de la fiesta en la ciudad. Ascendiendo desde la cuesta de Santo Domingo, junto al Espacio SanfermIN! Espazioa y  la hornacina del santo, antes de llegar al Ayuntamiento y Plaza Consistorial, vale la pena entrar al Mercado de Santo Domingo para así impregnarse de la gastronomía local. Pasada la curva de la Estafeta se llega por la calle Curia al conjunto catedralicio de Santa María la Real, destacado ejemplo de arquitectura gótica francesa en Navarra. Desde la calle Estafeta, se abre imponente la Plaza del Castillo, testigo de los momentos más relevantes en la vida de la ciudad. Junto a la Plaza de Toros se encuentra el Monumento a Ernest Hemingway, obra del artista barcelonés Luis Sanguino, que retrata el busto del férvido conocedor y amante de la capital Navarra. A escasos 100 metros el frontón Labrit.

    Por último, frente a la Plaza de Toros, el Monumento al Encierro, realizado por Rafael Huerta, que captura en bronce la intensidad de este momento único, representando a seis toros, tres cabestros y diez corredores.

    “Uno de enero, dos de febrero, tres de marzo, cuatro de abril, cinco de mayo, seis de junio, siete de julio, ¡SAN FERMÍN!»

    En estos días celebramos la Escalerica para recordar que ¡ya falta menos!

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    • Teléfono: +34 948 420 700 (Oficina de turismo)
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    Imprescindibles

    Espacio SanfermIN! Espazioa

    Ayuntamiento y plaza consistorial

    Plaza de toros

    Frontón Labrit

    Iglesia de San Lorenzo

    Monumento al encierro

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    Preguntas frecuentes



    ¿Es lo mismo la ruta del encierro y la ruta de San Fermín?

    Las fiestas de San Fermín se extienden a lo largo y ancho de la ciudad y son numerosos los espacios icónicos de la fiesta. Sin embargo, debido a la importancia mediática del encierro muchas personas piensan que el recorrido del encierro es lo mismo que San Fermín.



    ¿Qué visitar si quiero conocer un poco más de las fiestas?

    Te recomendamos que visites el Espacio SanfermIN! Espazioa. Podrás conocer las fiestas de forma muy experiencial. 



    ¿Existen visitas guiadas que me informen sobre las fiestas?

    Si, casi todas las empresas de guías de la ciudad tienen visitas guiadas especializadas en San Fermín. Visita el apartado Reserva tu actividad.

  • Ruta por las murallas de Pamplona

    Ruta por las murallas de Pamplona

    Ruta por las murallas de Pamplona

    Declaradas Monumento Nacional y con más de 5 kilómetros de recorrido, las murallas son un fascinante sistema defensivo y constituyen uno de los complejos militares renacentistas más interesantes y mejor conservados de Europa. Es uno de los recursos turísticos más importantes de la ciudad. 

    Construidas y perfeccionadas entre los siglos XVI y XVIII, son un testimonio vivo de la evolución de la ingeniería militar. Este recorrido te lleva del Fortín de San Bartolomé, al Paseo de Ronda, a la Taconera y la Ciudadela, cada uno con su propia historia y singularidad.

    Este tesoro esconde en su interior un Casco Antiguo de trazado medieval formado por tres burgos: la ciudad de la Navarrería, el burgo de San Cernin y la Población de San Nicolás.

    Ruta_Murallas

    Las claves de la ruta


    • Más de 5 kilómetros de recorrido de historia, arte y unas panorámicas formidables.


    • Con el Street Escape de «El Bloqueo de Pamplona» podrás vivir esta ruta de una forma diferente.

    • Numerosas actividades y eventos se celebran en torno a las murallas. Por ejemplo, el Festival de las Murallas en el mes de agosto, fusiona música, danza y diversas artes circenses en un entorno histórico y mágico.

    • ¿Cómo se llaman los principales edificios de la Ciudadela? Horno, Pabellón de mixtos, Sala de armas y Polvorín.

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    La falda norte: desde el Fortín de San Bartolomé hasta el Caballo Blanco o Baluarte del Redín

    El recorrido comienza en el Fortín de San Bartolomé, construido en el siglo XVIII por Jorge Próspero de Verboom. Este fortín reforzó las defensas originales del siglo XVI y marca el punto de partida ideal. La Ronda Barbazana incluye el lienzo más antiguo de las murallas, con vistas privilegiadas sobre el río Arga.

    Continuando por el camino de Ronda Barbazana cuidadosamente restaurada, se encuentran los Baluartes de Labrit y Redín, los más antiguos del recinto, datados en 1530. Este tramo es el más extenso de las fortificaciones y destaca por su historia, ya que tiene su origen en la ciudad medieval de la Navarrería. El camino de ronda y las dos garitas existentes dominan la altura sobre el Arga, recordando el poderío defensivo de Pamplona.

    También encontramos el Portal de Francia, conocido como Portal de Zumalacárregui, único en su emplazamiento y su forma original. Construido entre los siglos XVI y XVIII, conserva su sistema de contrapesos y su estructura en recodo, siendo un punto emblemático de acceso a la ciudad.

    Para terminar, cabe mencionar el que fue uno de los puntos de defensa más importantes de la ciudad: el Palacio de los Reyes de Navarra o Archivo Real y General. El rey Sancho VI el Sabio mandó construir en el siglo XII este edificio a modo de residencia para los reyes y reinas de Navarra y durante sus años de historia ha servido como residencia del virrey, sede del Gobierno Militar y, actualmente acoge el Archivo Real y General. Cuenta con una interesante maqueta de la Pamplona de 1900. Aquí se guarda la memoria documentada anterior y posterior a la pérdida de la independencia del Reino de Navarra. También se organizan exposiciones y microexposiciones temporales sobre diversa temática, en cuyas vitrinas se exponen los documentos originales del archivo.

    Paseo de Ronda y jardines de la Taconera

    El camino asciende por unas escaleras donde se ubicaba el Portal de la Rochapea y  llega por el Paseo de Ronda hasta los jardines de la Taconera.

    Originalmente un campo extramuros, el Parque de la Taconera es el jardín más antiguo de Pamplona, transformado en 1830. Sus fosos, que hoy albergan un pequeño zoológico con ciervas, patos, cisnes y pavos reales, se sitúan junto a las antiguas defensas renacentistas.

    Con la construcción de la Ciudadela, los nuevos frentes de Taconera y San Nicolás integraron las antiguas murallas medievales, dando lugar a estructuras como el Baluarte de la Taconera, el revellín de San Roque y la contraguardia de Gonzaga, todos en pleno uso a finales del siglo XVII. Este tramo incluye portales históricos como el Portal de San Nicolás y el Portal de la Taconera.

    El Portal Nuevo, situado en este frente, es una de las entradas más espectaculares de Pamplona, con múltiples modificaciones a lo largo de los siglos pero manteniendo su carácter imponente.

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    La Ciudadela y la Vuelta del Castillo

    La Ciudadela de Pamplona, construida bajo las órdenes de Felipe II en 1571, es el mejor ejemplo de arquitectura militar renacentista en España. Diseñada por el ingeniero Giacomo Palearo (el Fratín) e inspirada en la fortaleza de Amberes, presenta una estructura pentagonal con cinco baluartes, revellines y fosos. Su sobriedad y monumentalidad se reflejan en su portada principal, donde una inscripción conmemora el inicio de las obras.

    En 1964 la Ciudadela pasó del uso militar a manos del Ayuntamiento y parte de sus edificios más emblemáticos se mantuvieron para convertirse en un gran espacio con jardines.

    El área circundante, conocida como la Vuelta del Castillo, transformó los glacis originales en un extenso parque de estilo inglés. Este espacio verde, el más amplio de Pamplona, es hoy un lugar de recreo donde los fosos y defensas exteriores de la Ciudadela cobran nueva vida como parte del paisaje urbano.

    Hoy en día, sus antiguos edificios se han reconvertido en un espacio expositivo de arte contemporáneo y sus jardines cuentan con esculturas de grandes artistas contemporáneos, entre ellos Jorge Oteiza, Aizkorbe, Sada, J.A. Eslava, Orella, Larrea, Aguirre, Basterretxea, Anda o Gabino.

    Con más de 5 kilómetros de recorrido las murallas de Pamplona son uno de los complejos militares renacentistas más interesantes y mejor conservados de Europa

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    • E-mail: oficinaturismo@pamplona.es
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    Imprescindibles

    • Espacios imprescindibles:

    Fortín de san Bartolomé

    Baluarte del Redín

    Jardines de la Taconera

    La Ciudadela y la Vuelta del Castillo

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    Preguntas frecuentes



    ¿Cuándo se construyeron las murallas de Pamplona?

    Tras el Privilegio de la Unión, las murallas medievales fueron cayendo en desuso. Su obsolescencia se confirmó con la conquista de Pamplona en 1512 bajo la artillería de las tropas del Duque de Alba.

    En el siglo XVI, Pamplona se convierte en un puesto avanzado de la corona castellana ante Francia, por lo que habría que construir un sistema defensivo de primerísimo nivel: muros en talud aptos para soportar la moderna artillería, baluartes, revellines, contraguardias, puentes levadizos, etc. La fortificación de la ciudad no se vio completada, sin embargo, hasta la construcción de la Ciudadela, seguramente el mejor ejemplo de arquitectura militar del Renacimiento español. 

    Fernando el Católico derribó el castillo medieval de Luis Hutín y construyó la Fortaleza de Santiago. No obstante, no fue hasta los reinados de Carlos I de España y Felipe II cuando el sistema defensivo renacentista pamplonés comenzó a tomar forma. La Ciudadela de Pamplona, el “muy principal castillo”, hoy pulmón verde de la ciudad, es la ciudadela pentagonal en pie más antigua del mundo.



    ¿Qué frentes tiene?

    Fortín de San Bartolomé y Frente Puente de la Magdalena – Portal de Francia

    Adyacente a la catedral, es el lienzo más antiguo de la muralla y su camino de ronda constituye uno de los paseos más bellos de la ciudad. Es el tramo más extenso de las tres divisiones de las fortificaciones, y tiene su origen en la antigua ciudad de la Navarrería. Los baluartes de Labrit y Redín datan de 1530 aproximadamente, y las defensas exteriores de entre 1720 y 1750.

    La apertura al público del antiguo camino de ronda fue hacia 1960, y la recuperación paulatina del paseo, sus defensas, las dos garitas existentes y los lienzos de las murallas han hecho que Pamplona vuelva a dominar e imponerse sobre el Arga desde la altura como la plaza fuerte que fue.

    Frentes Rochapea – Taconera

    El jardín más antiguo de Pamplona era en origen un campo extramuros de la ciudad. Adyacente a la primitiva muralla del burgo de San Cernin, allí tenía lugar el mercado y se ubicaban los monasterios de San Francisco y Santa Eulalia.

    La construcción de la Ciudadela exigió el trazado de dos nuevos frentes (Taconera y San Nicolás), por lo que las antiguas murallas medievales y la Taconera quedaron englobadas dentro del nuevo recinto. A finales del siglo XVII estaban en pleno uso tanto el baluarte de Gonzaga, el de la Taconera (con su correspondiente portal), el revellín de San Roque y la contraguardia de Gonzaga.

    El lugar fue transformado en jardines en 1830. Hoy en día, los fosos albergan un pequeño zoológico al aire libre con ciervos, patos, cisnes, pavos reales y diferentes aves de corral.

    Frente Ciudadela

    Para forzar la lealtad del Reino de Navarra y la defensa de la ciudad, Felipe II mandó construir una fortaleza a la moderna: la Ciudadela. Uno de sus mejores ingenieros, el italiano Giacomo Palearo (el Fratín), llevó a cabo el proyecto, que se inspiró en la fortaleza de Amberes.

    En 1571, el virrey Vespasiano Gonzaga ponía la primera piedra, aunque no fue hasta 1645 cuando se pueden dar por concluidas las obras. En el nuevo concepto de guerra, donde la artillería jugaba un papel fundamental, la ingeniería militar no podía quedarse atrás. Por ello, la Ciudadela se construyó con forma pentagonal con cinco baluartes en los ángulos, otros cinco revellines, dos contraguardias y un ancho foso.

    La sobriedad renacentista de la Ciudadela queda patente en la portada principal, donde una inscripción conmemora el inicio de las obras. El resto de sus muros siguen esta línea austera e imponente.

    Los glacis, los extensos terrenos libres de toda edificación que circundaban las ciudadelas renacentistas por el exterior de sus defensas, fueron transformados, en el caso de Pamplona y una vez que la fortificación perdió su funcionalidad militar, en un gran parque de estilo inglés: la Vuelta del Castillo. Se trata de una tipología de parque en el que se imita la naturaleza salvaje y desordenada, al contrario del jardín de estilo francés. Los fosos, que rodean las diferentes defensas exteriores de la Ciudadela, discurren a una cota inferior al glacis. Actualmente es habitual ver a los pamploneses disfrutando del espacio verde más amplio y céntrico de nuestra ciudad: el formado por la Vuelta del Castillo y los fosos.



    ¿Cuántos portales tenía la ciudad?

    Por su carácter fortificado, Pamplona contaba únicamente con seis portales, que fueron erigiéndose entre los siglos XVI y XVIII. En sus fielatos de arbitrios se cobraban las tasas a los objetos de comer, beber y arder que llegaban desde extramuros. Junto al Redín encontramos el Portal de Francia o Portal de Zumalakarregi, el único de aquellos seis en su emplazamiento original. Compuesto por tres puertas, conserva su sistema de contrapesos y estructura en recodo.

    Junto al Espacio SanfermIN! Espazioa se encontraba el Portal de la Rochapea, el cual da nombre a dicho frente de muralla. El Portal Nuevo, en la entrada de la Taconera, a pesar de haber sufrido numerosas modificaciones, es una de las entradas más espectaculares de Pamplona.

    En el Parque de la Taconera encontramos portales a modo de arcos de triunfo, como el Portal de la Taconera y el Portal de San Nicolás, fue desmontado y trasladado aquí en 1929, con motivo de la destrucción de las murallas para dar paso al crecimiento de la ciudad. El Portal de Tejería, al igual que el de la Rochapea, desaparecieron a principios del siglo XX.

    En la Ciudadela se encuentra la Puerta del Socorro de 1689, era el primer control de acceso de carros desde la campaña. Hoy sólo nos queda el arranque de sus paredes y su pavimento de ruejo, una escuadra (normalmente un cabo y cuatro soldados) identificaba y anotaba a todo aquel que quisiera acceder al interior. Incluido este primer control, los visitantes accedían a la Ciudadela atravesando 6 puentes: 3 puentes estables (fijos), dos levadizos y el último, basculante, que es el que da acceso a la tercera y última de las puertas.



    ¿Quién diseñó la Ciudadela?

    Fue diseñada en 1571, por orden de Felipe II, por el italiano Giacomo Palearo, el Fratín, y por el Virrey de Navarra Vespasiano Gonzaga y Colonna. Dos de sus cinco baluartes se dirigían hacia el interior de la ciudad; como bien informaba el ingeniero Antonelli a Felipe II, “deberá servir para defenderse del peligro extrínseco, pero también intrínseco”.



    ¿Por dónde se accede a la Ciudadela?

    Es posible acceder al interior de la plaza desde la puerta principal de la Avenida del Ejército o desde la Puerta del Socorro de forma gratuita.



    ¿Cuándo perdió la Ciudadela su caracter militar?

    En el año 1964 los militares entregaron el recinto fortificado al Ayuntamiento de Pamplona, convirtiéndose así en un espacio destinado a usos culturales.



    ¿Cómo se llaman los principales edificios de la Ciudadela?

    En el interior de la ciudadela se han conservado algunos de los edificios más emblemáticos como el Horno, la Sala de Armas, el polvorín y el almacén de mixtos. Todos ellos habilitados para exposiciones de arte contemporáneo.